Ellos deben ser ellos
Cuando uno tiene hijos, existe la idea asumida y no confesa, para nosotros mismos, de que nuestros vástagos son una versión de nosotros mismos, corregida y aumentada. Y ahí es donde comienza a descomponerse nuestra relación con ellos. Nuestros hijos no tienen porqué llenar los hoyos de nuestras carencias, decepciones o frustraciones.
Ellos deben ser ellos y nada más.
Lo único que le voy a pedir a mi niño es que siempre haga lo que quiera, pero que persiga sus sueños con pasión y que se sienta satisfecho de sí mismo. Y si en un momento se da cuenta de que eso que perseguía no le llenó, no importa, para eso es la vida y el tiempo, para aprender a reconocernos a nosotros mismos.
Hoy lo veo, y creo que puede hacerlo todo: es listo, tiene caracter, seguridad, es muy fuerte y atlético, y le encanta la música.
Etiquetas: alla rancho grande dueto dos guitarras voces
